Porque con ellos, a través de ellos, he aprendido a verme de otra manera. Porque me redescubro a mí misma como espectadora de todo lo que son y todo en lo que se convierten.

Y simplemente, porque sí: decidí llevármelos al estudio para una sesión a solas conmigo, cada uno un día distinto. Sin planificación, sin ideas; solo la cámara y lo que teníamos a mano. Prácticamente todo lo que salió fue idea suya, de mis tres mosqueteros: Teo (una central eléctrica, un torbellino de energía que no para de botar), Kai (el actor de las mil caras, capaz de mirar a cámara sin pestañear) y Noah (mi enamorado particular, que me gana con la palabra).

¿Por qué querrías tú fotografiar a tus hijos? ¿Cuál es el motivo que te lleva a buscar a un fotógrafo para retratarles?

Teo_Kai_Noah

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Teo_Kai_Noah

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