Seguro que has leído en todas partes que las fotos de recién nacido hay que hacerlas en los primeros días de vida, preferiblemente antes de que cumplan las dos semanas… ¿y si tu bebé tiene 15 días? ¿O 16? ¿Es que acaso de golpe dan un estirón? ¿Por qué insistimos tanto los fotógrafos newborn en poner una fecha límite? 

Enseguida te cuento cuándo deberías hacer la sesión de fotos a tu bebé recién nacido, y por qué.

Un recién nacido cambia extremadamente rápido

Reconozco que los que nos dedicamos a la fotografía de bebés podemos ser un poco pesados, pero nada es gratuito. Un bebé de 5 días no es igual que uno de 10, ni que uno de 15, ni que uno de 20… 24 horas de diferencia en estos primeros momentos implican muchos cambios. Quizás no resultan muy evidentes a primera vista, pero están ahí.

Con el nacimiento de mi cuarta hija y, más tarde, de mi quinto niño, lo viví hasta con cierta angustia. Me dedicaba a observar a mi bebé todos los minutos del día y veía con mis propios ojos cómo le aparecía una rojez en la frente, cómo se le rompía una uña o se le secaba la piel de los tobillos. Como fotógrafa, conozco bien la transformación que viven los bebés en pocos días, y poder verlo como espectadora en primera fila en mis propios hijos me llegó incluso a agobiar. Nunca había visto tan claramente aquello del tempus fugit.

Los bebés crecen… ¿acaso eso es malo para hacer una sesión de fotos?

Los fotógrafos no solo queremos que el bebé esté dormido y relajado, que nos permita ponerlo así o asá, buscando composiciones agradables, jugando con colores y texturas, o mostrando el contacto piel con piel. Lo que buscamos al retratar a un bebé de tan corta edad es captar todos esos rasgos que todavía nos recuerdan su vida intrauterina: su postura plegadita, su primera piel sedosa, unas uñas finísimas, un pelo aterciopelado.

El problema de esperar muchos días para hacer este tipo de fotos es que el bebé no dormirá tan profundamente ni tan fácilmente, tendrá más fuerza y más envergadura, y no estará tan a gusto en determinadas posturas. Ya no será tan sencillo captar esa imagen de calma, paz y fragilidad mientras duerme. Y también habrá mudado parte de la piel o estará descamándose (¡mucho!), o puede aparecer el primer acné. Estos cambios son muy rápidos y afectan al resultado de la sesión fotográfica.

A partir de las tres semanas:

  • el bebé está más despierto y conectado con lo que le rodea
  • puede aparecer el acné del lactante, especialmente en las mejillas
  • se habrá descamado casi por completo
  • deja de adoptar la postura fetal con tanta facilidad
  • realiza más siestas de sueño ligero, por lo que no se le puede «posar» dormido fácilmente

Aunque no todo son inconvenientes: un bebé un poco más mayor también habrá ganado peso y estará más «relleno», responderá a los estímulos, seguirá con la mirada, estará mucho más alerta, y poco a poco dejará de hacer tantas muecas faciales involuntarias, por lo que si le hacemos fotos despierto serán más agradecidas. Simplemente son imágenes que no responderán al ideal de foto newborn que está en el imaginario colectivo.

¿Cuándo es el mejor momento para hacer una sesión de fotos a un recién nacido?

Es una pregunta muy difícil de responder, porque cada fotógrafo tiene su propia fecha límite (y algunos, de hecho, no ponen límite). Probablemente todos estaríamos de acuerdo en que en una sesión fotográfica de recién nacido, el bebé tiene que ser «recién nacido». Es decir, cuanto antes, mejor.

Pero tampoco es conveniente hacerla demasiado pronto: la madre necesita recuperarse tras el parto, y el alta hospitalaria no suele darse hasta que han transcurrido 48 horas (para que dé tiempo a realizar la prueba del talón). En el caso de una cesárea, el alta se demora todavía más. Aunque es cierto que, si el parto ha sido normal y todo ha ido bien, es posible solicitar el alta precoz a las pocas horas de dar a luz, esta opción todavía no es mayoritaria.

También debemos dar tiempo a que la lactancia materna se instaure correctamente, y para eso se necesitan unos 3 o 4 días como mínimo. Una vez la familia sale del hospital, le espera un largo periplo de citas burocráticas: Registro Civil, centro de atención primaria, alta en la Seguridad Social, baja maternal… Son momentos difíciles física y anímicamente, y pedir a una madre puérpera que haga una sesión de fotos antes del quinto día de vida de su [email protected] no es, desde mi punto de vista, buena idea.

Siempre que la madre se encuentre bien y no haya ninguna contraindicación para el bebé, un buen momento para hacer tu sesión de fotos newborn suele ser sobre los 7-15 días de vida. Pero debo matizar esta afirmación…

Realmente no existe un umbral «oficial», y en cada bebé es diferente. Hay bebés que están muy despiertos y tienen mucha fuerza muscular con solo 5 días, y verdaderos lirones flexibles de 20 días, pero en términos generales, la tendencia es la contraria. Lo importante es que sepáis lo que podéis esperar en cada momento y tener muy presente que su edad (además de su carácter, por supuesto) puede cambiar por completo el aire general que tendrá el resultado de la sesión.

¿Y si el bebé es prematuro?

Los prematuros son un mundo aparte. Cada caso es diferente: hay bebés que nacen con 35 o 36 semanas y su estancia en neonatos es relativamente corta. Su desarrollo no será muy distinto de un bebé nacido a término, por lo que una vez en casa, podéis plantearos hacer la sesión en los siguientes 15 o 20 días, por ejemplo.

Otros, por el contrario, son prematuros extremos y pueden requerir 2 o 3 meses de ingreso hospitalario. Pueden presentar complicaciones y cuando reciben el alta no todos están al 100 %. En su desarrollo hay que tener en cuenta la edad corregida, y es posible que existan contraindicaciones de salud y se recomiende a los padres evitar contacto con otras personas o determinados ambientes. En todos estos casos, por supuesto, la salud es lo primero.

Ningún fotógrafo te pedirá que apures para hacer una sesión newborn a tu bebé si ha nacido prematuramente. Deberemos adaptarnos a la situación y ver qué podemos hacer (o no).

¿Por qué los fotógrafos newborn recomendamos evitar las 3 semanas?

Otro factor importante es procurar que la sesión fotográfica no coincida con la primera crisis o brote de crecimiento. Alrededor de las 3 semanas de vida, el bebé que es alimentado con leche materna aumenta la demanda: se vuelve más irritable, llora todo el día y parece que solo se calma con el pecho. Si la sesión coincide con este momento tan delicado, es fácil que las cosas no salgan como uno espere.

Coincidiendo con la crisis de las 3 semanas o, a veces, un poco más tarde, suele hacer aparición el acné neonatal. Es muy habitual que alrededor del mes de vida, el rostro del recién nacido se cubra de granitos como los que podría tener un adolescente. El acné neonatal se acumula sobre todo en las mejillas, y aunque es totalmente inocuo y transitorio, ya que remite solo con el tiempo, es un problema estético que dificulta el resultado del trabajo del fotógrafo. En pocas palabras: la edición posterior de las imágenes se vuelve un arduo trabajo.

Un consejo básico para contratar una sesión de fotos de tu bebé

Si lo que quieres es conservar un recuerdo de cómo es el bebé en sus primeros días, contrata la sesión antes de dar a luz y asegúrate de hacer las fotos cuanto antes, mejor. No esperes a tenerlo en brazos para buscar a un fotógrafo, porque cambian mucho y muy rápido, y no siempre es fácil encontrar a alguien disponible que encaje en lo que buscas.

Recuerda que, efectivamente, el tiempo vuela. Y, en el caso de un recién nacido, más aún. Si tu bebé nace a término, intenta agendar fecha para la sesión de fotos antes de las tres semanas. Pero sin agobiarse: si te «pasas» de fecha, puedes hacer las fotos igualmente. Lo único que debes tener en cuenta es que el resultado será distinto, porque el protagonista habrá crecido un poco.

Sesión de fotos de lactancia materna, ¿por qué no?

Quizás hayas aterrizado en este post pensando que llegas tarde para hacer unas fotos a tu bebé. Pero no tienes por qué descartar la idea de hacer fotos a tu hijo: se pueden hacer fotos preciosas a cualquier edad: con 10 días, con 20 días, con 2 meses o con 12. La fotografía no tiene «fecha de caducidad», simplemente retratará diferentes momentos de la evolución de tu bebé.

Lo llamamos fotografía «newborn» en alusión al bebé, pero podríamos cambiar la etiqueta y darle un nuevo significado a la idea:

  • ¿Y si te planteas retratar vuestros momentos íntimos dando el pecho en una sesión de lactancia? Lactancia materna exclusiva, mixta, lactancia diferida, con relactador, con pezoneras o sin ellas… es una aventura inolvidable.
  • ¿Y si lo enfocas como una sesión fotográfica de familia, informal y sin presiones, ni posados?
  • ¿Y si, en lugar de acudir a un estudio, prefieres que te hagan un reportaje documental captando tu vida real durante los primeros días con tu bebé en casa?

Se me ocurren mil combinatorias y escenarios posibles para que guardes un recuerdo de tus primeras semanas o meses con tu hijo. Hay vida más allá del cliché de las fotos de bebés posando dormidos sobre fondos infinitos, y el límite lo pone solo tu imaginación.