Tomar fotos a un recién nacido estilo «newborn» en casa puede ser complicado, pero en este artículo te daré algunas pistas para que consigas hacer las mejores fotos posibles a tu bebé.

  • ¿Qué material necesitas?
  • ¿Te sirve cualquier cámara?
  • ¿Cómo debes manejar al bebé para que esté relajado y, a poder ser, dormido?

Te adelanto que no existe una receta mágica, pero sí hay pequeños trucos que pueden ayudarte a conseguir la imagen que tienes en mente.

Antes de empezar, déjame advertirte que la fotografía newborn es algo que parece muy sencillo a simple vista, pero no lo es tanto en la práctica, especialmente si es tu propio bebé el protagonista. Así que lo mejor es que, si tienes ocasión, practiques con antelación con algún otro bebé de la familia o de alguna amiga de confianza.

Y, si de verdad quieres tener un recuerdo precioso para toda la vida, no te lo juegues todo a una carta y busca a un fotógrafo que pueda captar esos primeros momentos por ti. Créeme que esto pasa volando, y cuando eches la vista atrás quizás ya sea demasiado tarde: recibo muchos emails de madres que quieren fotos, pero su bebé ya tiene uno o dos meses.

Fotografiar a tu bebé es una necesidad

Nos pasa a todos y todas: cuando nace el bebé, solo tienes ojos para él. Lo contemplas durante largas horas, te enamoras por completo y fotografías prácticamente todos y cada uno de sus movimientos. Así que, si te ha picado el gusanillo de la fotografía de bebés, probablemente quieres sacarle el máximo partido e intentar sacar una foto creativa. No pierdas de vista este breve consejo: mejor hacer pocas fotos pero bien pensadas, que disparar muchas y terminar con el teléfono lleno sin que ninguna termine de convencerte.

Lo bueno de la fotografía digital es que hoy en día tenemos más opciones que nunca para practicar hasta lograr un resultado que nos convenza. Lo malo de los recién nacidos es que el tiempo pasa volando y, antes de que te des cuenta, tu bebé ya habrá cambiado un montón.

Elige el mejor momento para fotografiar a tu hijo

Puede parecer una nimiedad, pero no es tan sencillo dar con el mejor momento. La primera semana pasa volando, y entre la estancia en el hospital y los papeleos burocráticos (Registro Civil, alta en la Seguridad Social, visita al pediatra), habrá cumplido 7 días. Y te dirás… 7 días no es nada. ¡Pero sí que lo es! Los bebés cambian a una velocidad increíble, especialmente durante los dos primeros meses de vida. Y unos pocos días pueden marcar todo un antes y un después.

Para fotografiar a un recién nacido es vital hacerlo lo antes posible. Idealmente, antes de que cumpla los 15 días. ¿Por qué tan pronto?

  • Porque en pocos días mudan la piel y se descaman por completo, desde las manos y los pies hasta el tronco o la cara.
  • Porque a las 3 semanas paran su primera crisis de crecimiento, que hace que estén más inquietos y llorones y pidan pecho todo el día, especialmente si toman pecho a demanda.
  • Porque alrededor del mes puede empezar a aparecer el acné del lactante.
  • Porque es durante los primeros días cuando están más aletargados y mantienen de manera natural la posición fetal, lo que nos ayuda a hacer fotos dormidos y relajados, que transmitirán una sensación de paz.

Además de la fecha, también debes tener en cuenta el momento del día. Por lo general, los bebés suelen estar más tranquilos (y las madres también) durante la mañana que por la tarde. A medida que la jornada avanza, se acerca la hora de los temibles cólicos, y también puede darse la situación de que el bebé esté hiperestimulado y cansado. Además, por la mañana la luz siempre suele acompañar ;-)

Todo esto es algo que los fotógrafos newborn sabemos bien y por eso motivo las sesiones fotográficas de bebés se suelen realizar alrededor de los 10-15 días de vida y, preferentemente, por las mañanas.

Seguridad ante todo

La primera regla de oro es que la seguridad va antes que cualquier otra cosa. Ni se te ocurra probar a replicar fotos que no sabes cómo están hechas. Muchas fotos de recién nacidos artísticas son, en realidad, montajes creados a partir de varias imágenes, o ilusiones retocadas con Photoshop.

  • Los bebés NO están seguros metidos dentro de tarros de cristal, ni colgando de una muselina sostenida en un tronco, ni siquiera en el brazo de papá a metro y medio del suelo. Olvídate de cualquier imagen que parezca compleja de entrada, y si realmente te apetece tener un recuerdo así, deja que de esto se encargue un profesional: busca a un fotógrafo newborn que te enamore.
  • Ten en cuenta que a los bebés tampoco les conviene estar expuestos al destello fuerte de un flash ni ser colocados en poses extrañas.
  • A pesar de que son muy flexibles y que adoptan por sí mismos posturas fetales increíbles, no debes forzar nunca una posición. Piensa que, por ejemplo, algunos bebés nacen con tortícolis congénita, con luxación de cadera o con algún hueso roto. Hay que actuar siempre con sumo cuidado.

Acondicionar el espacio

Si quieres fotografiar a un bebé, primero debes asegurarte de acondicionar bien el lugar.

Elige una estancia pequeña y cálida. Si es en verano no tendrás problemas, pero en invierno deberías trabajar con la calefacción a tope, o usando una manta eléctrica a baja potencia para calentar la superficie donde quieras colocarle. Los recién nacidos tienen dificultades para regular la temperatura y es muy habitual que tengan las manos y los pies siempre fríos. Nuestro objetivo es que el bebé tenga nariz, manos y pies calientes aunque esté desnudo.

Los cambios bruscos de temperatura tampoco les suelen gustar, así que si tienes que usar toallitas húmedas para limpiarle el culito, por ejemplo, asegúrate de que estén también calientes o, por lo menos, templadas. Y lo mismo es aplicable a tus manos (por eso hay fotógrafos que trabajan con guantes a la hora de tocar al recién nacido). Además de calientes, asegúrate de tenerlas bien limpias. Para ello puedes usar un desinfectante de manos cada vez que vayas a tocar al bebé.

¿Dónde harás las fotos? ¿En tu cama? ¿En su cuna? ¿O quieres intentar un look más profesional y tienes un puf redondo con varias telas para la ocasión? Cualquier opción es válida, pero prepárate bien antes de que llegue el momento.

Cómo fotografiar recién nacidos en casa

Otro accesorio que puede resultarte muy útil si quieres intentar hacer fotos en casa es un aparato de ruido blanco (lo encuentras también como app para móvil, busca «white noise»). El ruido blanco (por si no sabes lo que es, sería el equivalente del televisor que no sintoniza) tiene un efecto calmante sobre los bebés y puede ayudarte a que todo fluya mejor. ¡Ojo! No hace magia, pero en momentos difíciles te ayudará.

máquina ruido blanco bebés
Una máquina de ruido blanco es un accesorio imprescindible para la fotografía newborn. Este modelo lo puedes encontrar en Amazon.

La mejor luz para fotos newborn

Ahora que ya hemos descartado el flash, ¿qué nos queda? La respuesta es fácil: luz continua. Si eres una gran aficionada a la fotografía y tienes material en casa, adelante. Pero, de lo contrario, todos tenemos una fuente de luz gratis: el sol.

La mejor luz para fotografiar a bebés es la luz natural difusa.

Es decir: necesitarás una ventana junto a la que colocar al bebé (sobre la cama, puf… o en el suelo). Idealmente la luz que entre por la ventana debe ser indirecta (nada de rayos que entren directamente en la estancia), y mejor aún si la puedes tamizar con una cortina blanca o estor. Y, si es directa, motivo de más para usar algún tipo de tela blanca a modo de difusor.

¿Que el día está nublado? Piensa en positivo, las nubes harán de cortinas naturales para ti y la luz será naturalmente mucho más difusa y favorecedora.

fotografía newborn en casa making of
Sitúa el puf junto a una ventana y asegúrate de que la luz que entra sea indirecta y difusa.
fotografía newborn en casa
fotografía newborn en casa con puf

Prueba a tomar las fotos desde distintos ángulos: frontal, cenital, a contraluz… experimenta con los resultados y decide cuál te gusta más.

Si no tienes cortinas ni estores y no te apetece hacer el desembolso, puedes apañarte con una sábana blanca pegada al cristal o, incluso, una cortina de ducha. Cualquier tejido blanco que te ayude a filtrar la luz natural estará bien.

Para iluminar bien al bebé, asegúrate de colocarle junto a la ventana y que la luz incida desde la ventana hacia su cara. Coloca siempre el punto de mayor interés más cerca de la ventana, para que reciba más luz (siendo muy gráficos: no lo pongas con el culo en pompa y dejes su culito más cerca de la ventana que la cara).

Cámara y objetivos para fotografía newborn

Esta es la pregunta del millón. Y la respuesta es siempre la misma: no existe la cámara ideal, cualquiera es buena. Es más: la que lleves encima será la mejor. ¿Incluso un móvil? Pues claro.

Sony Alpha 7 mark 3

Por supuesto que todo tiene matices, y no es lo mismo una cámara de móvil que una mirrorless o una réflex. No tienen la misma calidad de imagen ni las mismas ópticas; pero bien usada, cualquier cámara servirá. Teniendo en cuenta el estado actual de la tecnología, es más importante saber encuadrar bien, conseguir una composición interesante, un ángulo favorecedor y una iluminación correcta que no preocuparse por invertir parte de tu sueldo en una cámara (que, muy probablemente, terminará olvidada dentro de un cajón).

De todos modos, si tienes curiosidad por saber con qué equipo técnico solemos trabajar los fotógrafos de recién nacidos, te diré que normalmente usamos una réflex o mirrorless digital, con objetivos de focal fija. Por lo general, un objetivo de 50mm (o equivalente) y un objetivo macro para las tomas de detalles. Si sabes trabajar en modo manual, será un plus, pero permite que me repita nuevamente: no te obsesiones con la parte técnica.

Si no te sientes cómodo con el modo manual y tu cámara lo permite, puedes trabajar con el modo de prioridad a la abertura y utilizar el valor de diafragma lo más bajo posible para lograr un mayor desenfoque del fondo. De este modo conseguirás que el primer plano destaque más, reduciendo la profundidad de campo y logrando un efecto mucho más evocador.

La cámara idónea para fotografía de recién nacidos

Si aún no tienes equipo o estás pensando en cambiarlo por uno mejor, te dejo una propuesta que creo que puede ser una apuesta ganadora para hacer fotos a bebés:

Cámara Canon 6D mkii + EF 50mm 1.8

Con una réflex full frame y un objetivo normal, no puedes fallar. El conjunto te sale por menos de 1500€. Y, si el 50mm f/1.4 está fuera de tu alcance, no subestimes su hermano pequeño, el 50mm f/1.8, con un precio literalmente regalado (poco más de 100€). La construcción es de menor calidad, pero ópticamente dará la talla.

La Canon 6D mkii es una réflex full frame relativamente asequible con la que podrás hacer prácticamente de todo.
El objetivo 50mm f/1.4 de Canon es un clásico. Pequeño y versátil, con un precio de menos de 400€.

Si te apetece, a este dúo versátil le puedes añadir un objetivo macro. Tienes objetivos buenos, bonitos y baratos tanto de Sigma como de Tamron, como el Sigma 150mm f/2.8 (que he usado durante mucho tiempo y me parece fantástico) o el clásico Tamron 90mm f/2.8.

Cómo usar el modo de prioridad a la abertura para fotografiar a tu bebé

Un inciso muy rápido para contarte cómo funciona: si en el dial de tu cámara encuentras algo parecido a Av o A, ese es el modo de prioridad a la abertura. Es un modo semiautomático en el que la cámara elegirá todos los valores por ti, a excepción de la apertura de diafragma, de la que te encargarás tú.

Activa este modo y asegúrate de cambiar el valor de diafragma al más bajo posible que te permita tu combinación de cámara/objetivo. En función del objetivo que tengas, puede ser un f/1.8, f/2.8, f/3.5… cámbialo al más bajo posible. ¿Qué conseguirás con esto? Que el efecto de desenfoque del fondo sea más pronunciado, centrando la mirada en el primer plano (el bebé).

Cómo dormir al bebé para hacerle fotos

Después de «¿Qué cámara me compro?», esta es la otra pregunta del millón, y la respuesta nos gustaría saberla tanto a las fotógrafas como a las madres al borde del ataque de nervios. Pero quizás, en lugar de preguntarnos cómo dormir al bebé para las fotos, deberías plantearte si realmente es necesario que el bebé duerma para fotografiarlo. Y la respuesta es un no rotundo.

Sí, es cierto que cuando están dormidos su cara es la máxima expresión de paz y placidez, y también es cierto que cuando están despiertos, suelen hacer muchas muecas involuntarias. Pero también pasan momentos de calma y serenidad despiertos, y vale la pena retratarlos. Además de, por supuesto, las fotos de bostezos y muecas graciosas que te regalarán.

Recién nacido fotos en casa

Los recién nacidos duermen muchas horas al día, pero no todas las fases de sueño son iguales, y aunque puede haber momentos en los que parecerán bellos durmientes a los que puedes hacer casi cualquier cosa, también habrá momentos en los que no estarán a gusto si les mueves y cambias de postura para fotografiarlos.

Saber interpretar sus señales y no forzarles es un arte que se cultiva con el tiempo, así que no esperes triunfar a la primera. Ante todo, no fuerces nada. Si es tu propio bebé, siempre puedes probar suerte al día siguiente. Pero intenta rebajar tus expectativas de lograr una foto de postal, y céntrate en disfrutar del momento.

Piensa también que cualquier imagen que muestre contacto y vínculo (con su padre, con hermanos…) es un verdadero tesoro, porque el bebé no estaría aquí si no fuese por sus padres. Así que puedes alternar fotos más preparadas (sobre un puf con mantitas, una cama, etc.) con fotos más «reales» de lo que estás viviendo.

Técnicas para relajar al bebé que te ayudarán a hacerle fotos

  • Actúa con delicadeza, y al mismo tiempo con firmeza. Los bebés tienen un impresionante sexto sentido para detectar cuando tú estás nerviosa (porque te mueves distinto, porque cambias el tono de voz, etc.).
  • Procura mantener sus extremidades junto a su cuerpo: estar plegaditos les transmite seguridad. Puedes hacerlo con tus manos o puedes ayudarte de arrullos y mantas que tengas a mano.
  • Los arrullos son también una apuesta segura para calmar al bebé cuando está inquieto, o para hacerle fotos despierto y evitar que mueva demasiado los brazos.
  • Las transiciones de una postura a otra deben ser graduales. Si está boca arriba bien arrullado, no se te ocurra quitarle el arrullo para ponerle todo desnudo boca abajo. Ante todo, paciencia y sin prisa!

¿Qué harás con las fotos de tu bebé después?

Antes de lanzarte a disparar como si no hubiera mañana, permíteme volver sobre lo que comentaba al principio de este artículo. Estamos muy acostumbrados a la cultura del consumo inmediato, de realizar miles de fotos y de compartirlas a través de múltiples vías. Sin embargo, con el tiempo, todas estas imágenes se pierden. La generación de niños más fotografiada probablemente tendrá pocos recuerdos el día de mañana.

Está en tu mano anticiparte a la obsolescencia digital: regálate fotos en papel. Imprime copias, crea álbumes de hoja pegada, o álbumes digitales. Imprime ampliaciones sobre madera, enmarca tus fotos en papel… lo que quieras, pero transforma tus fotos digitales en un objeto físico. Porque nadie sabe dónde estarán tus imágenes en la nube (o el disco duro, o el móvil) dentro de 10, 15, 20 años. Y haciendo fotos a tu bebé estás creando un legado familiar, así que trátalo como se merece.

Tienes miles de opciones y proveedores en la red que pueden ayudarte a crear objetos tangibles con las fotos a las que habrás puesto tanto cariño. Pero, antes de eso, asegúrate también de eliminar todas las imágenes superfluas (seguro que disparas 30 y las realmente buenas son 2 o 3 fotos). Y, ya puestos, organiza tus fotos adecuadamente por carpetas, fechas, nombres… como quieras, pero no dejes que se amontonen sin ningún tipo de orden.

Ante la duda, contrata a un profesional

¿Y tú, dónde sales? No puedo terminar este apartado sin hacerte esta pregunta. Porque más allá de la cámara, el espacio, el atrezzo y las técnicas… ¿dónde estás tú? Si eres la madre (o el padre) de la criatura, asegúrate de salir en las fotos. Usa un trípode, aprovecha el selfie de móvil, o pide a tu pareja que dispare un par de imágenes. Pero no dejes de salir en las fotos.

Las molestias tras el parto, las hormonas locas del puerperio, el cansancio, el aluvión de visitas, las múltiples citas burocráticas, con el pediatra… los primeros días son una verdadera locura y es fácil que no encuentres el momento de hacer tú las fotos soñadas. Si a todo eso le sumas la dificultad técnica y el delicado arte de manejar a un bebé de pocos días, es fácil que termines frustrada y sin fotos que te convenzan. De modo que, si quieres estar realmente tranquila (¡y poder salir en las fotos tú también!), busca a un fotógrafo newborn que haga las fotos por ti. Podrás despreocuparte y disfrutar de una experiencia que es también un regalo para mimarse.

Si lo que quieres es dedicarte a la fotografía, fórmate. Yo puedo ayudarte a dar tus primeros pasos a través de mentoría personalizada, aunque te advierto que el camino para convertirse en fotógrafo de bebés profesional no tiene atajos: es un viaje largo y apasionante en el que la experiencia tiene mucho peso.

Cómo hacer fotos creativas a tu bebé

  1. Evita sobrecargar la foto con tonterías: mejor poco e interesante, que mucho y que te distraiga del motivo principal. Tu bebé es el verdadero protagonista, así que piénsalo dos veces antes de adornarlo con flores, peluches, letras de madera, zapatitos, chupete, gorritos… el atrezzo, siempre con moderación.
  2. Alterna primeros planos con planos más generales y de ambiente. Un bebé es un sujeto más bien estático, así que aprovecha para moverte tú: acércate, aléjate, intenta hacer fotos a contraluz… y, si tienes un objetivo macro, ¡también de detalles! Los recién nacidos tienen características únicas que les definen, no dejes de capturarlo en imágenes.
  3. Procura mostrar emociones: cuando duermen, las fotos transmitirán paz. Pero también pueden salir fotos curiosas y graciosas despiertos: bostezos, estornudos (algo muy habitual en los bebés de pocos días), y también llantos, ¿por qué no?
  4. ¿Color o blanco y negro? Y no solo eso: ¿qué colores saldrán en tu foto? Mira antes de disparar: asegúrate de que los tonos de color funcionan bien. Desde la propia piel del bebé (los hay más blancos, más rosados, o más amarillos si tienen ictericia) hasta la ropa que le pongas o las telas sobre las que lo coloques… todo tiene un efecto subliminal en la foto resultante. Y otra cosa: olvídate de la idea de que «si queda mal, lo paso a blanco y negro y arreglado». Una buena foto en blanco y negro surge de una buena foto en color.
  5. No te olvides de la composición. Probablemente este truco debería ser el primero de la lista, porque tener una imagen bien compuesta (además de bien iluminada) es el primer paso para conseguir una foto que te enamore de verdad. La composición es todo un arte en sí mismo, que no puedo abarcar en este artículo, pero quédate con esto: busca la armonía. Observa las líneas que dibuja la imagen antes de disparar. Haz varias tomas y míralas después: seguro que alguna te parecerá intuitivamente más atractiva que otra – y, probablemente, se deberá a que su composición es mejor.
  6. Acércate a su cara y orienta la cámara en el mismo plano, frente a frente. Solemos hacer fotos a los bebés desde abajo, que muestran su barbilla, su nariz… pero los ojos están muy lejos. Una imagen que esté tomada a la altura de sus ojos siempre será más favorecedora. Si el bebé está despierto, busca el contacto visual. Con los recién nacidos no siempre es fácil, pero cuando consigues esa foto… ¡vale su peso en oro!
Fotografía de recién nacidos en casa Barcelona

Ahora que ya tienes todo lo necesario, lánzate. El límite es tu imaginación, y si se ha despertado el gusanillo de la fotografía en ti, la llegada de tu bebé puede ser el mejor desencadenante para iniciar una bonita aventura.

O, si en esta ocasión prefieres dejarte llevar y regalarte una experiencia… contrata a un fotógrafo newborn para que haga las fotos de tu bebé.