Ayer bromeaba en mi Facebook personal acerca de las nuevas tendencias y modas que nos arrastran a los fotógrafos, y sobre cómo lo moderno se vuelve vintage y viceversa. Una de las palabras que se escuchan últimamente con frecuencia es fine art. Yo misma hablé de ello hace unos meses, y ofrezco la posibilidad de entregar este tipo de reproducciones a los clientes como resultado de sus sesiones de recién nacido.

¿Pero qué narices significa fine art?
Hay quien lo llama fine art, hay quien lo llama giclée. Esencialmente nos referimos al proceso de crear impresiones artísticas utilizando una impresora de chorro de tinta.

¿Como la que tengo en casa? No, algo más voluminosa y más avanzada. Los equipos actuales para reproducción de arte utilizan entre 8 y 12 tintas de impresión pigmentarias. Pero no solo se trata de la máquina que se usa para imprimir, ni del tipo de tinta utilizado, sino también de la amplia variedad de soportes. Una impresión fine art puede hacerse sobre papeles libres de ácido, ya sean texturados o lisos, con acabado brillante o mate, o también sobre lienzo u otro tipo de materiales especiales.

Dicho llanamente, es una impresión artística que puede realizarse sobre distintos soportes, con calidad museo, con el propósito de reproducir la imagen con el máximo nivel de detalle y la más alta calidad a todos los niveles.

¿Es para mí? ¿Es mejor que una copia fotográfica “normal”? Sin duda no es algo para todo el mundo. Una copia giclée es, en la práctica, un objeto delicado, pensado para atesorarlo como una obra de arte. Eso significa que requiere unos cuidados que nos garantizarán su longevidad. Siendo un objeto especial, se merece un mimo especial.

Una copia “normal”, con papel fotográfico tradicional (químico), tiene también una altísima calidad de imagen y una buena durabilidad. Ya no se da la pérdida de color que ocurría en las fotos de los años setenta. Por eso es una opción fantástica para cualquier tipo de imagen, y aunque la gama de papeles disponibles es mucho más reducida, su manejo es un poco más todoterreno.

¿Entonces, con cuál me quedo? Dependerá de tu gusto, y del tipo de imagen. Probablemente no tenga sentido imprimir una instantánea familiar de la paella dominguera mediante el proceso fine art. Pero si es una imagen que te parece redonda, y que quieres legar a tus hijos y tus nietos… las posibilidades que brinda este proceso son muchas, y podrás darle un acabado especial con papeles que son una verdadera maravilla.

 

A %d blogueros les gusta esto: