Hace un tiempo, Saal Digital contactó conmigo para proponerme probar sus álbumes digitales y compartir aquí mi opinión libremente y sin ataduras. Lo que ellos no sabían es que yo ya conocía la empresa y sus productos, porque hace unos años enviaban a España (es una empresa alemana que fabrica, entre otras cosas, fotolibros). Así que no dudé ni un momento en dejarme tentar, aproveché para tener un pequeño álbum de mis vacaciones de verano… y aquí va mi opinión.

La caja
Mi álbum se entregó en una caja regalo de cartón rígido forrada en color gris oscuro. Teniendo en cuenta el tamaño modesto de apenas 20×20 cm del álbum que encargué, la caja se me antoja gigante, pero imagino (ojo, esto es una suposición) que está pensada para poder albergar desde el tamaño más grande hasta el más pequeño de todos los álbumes que ofrecen, variando la espuma moldeada que se incluye dentro. Es un poco aparatosa de guardar, hay que hacerle un hueco especial en la estantería; pero también es verdad que le da más carácter de pequeño tesoro a lo que contiene.

La verdad es que tenía miedo de que la calidad de la caja fuese dudosa, que la tapa (que incluye un imán) encajase mal o que el cartón fuese demasiado fino, pero dado su precio (25 €) cumple con creces todas mis expectativas. Si pensáis regalar el álbum a alguien, solo tenéis que ponerle una cinta bonita y quedaréis la mar de bien. Es totalmente neutra y no incluye ninguna identificación, por lo que se puede personalizar como queramos. La espuma interior es de un color muy similar a la propia caja, por lo que no molesta para nada, y cumple la importante función de proteger el álbum mientras está dentro: no habrá golpe que lo magulle. Aunque desconozco su durabilidad a lo largo del tiempo, a primera vista me pareció muy buena idea.

álbum fotográfico Saal

álbum fotográfico Saal

El álbum

El álbum que pedí es cuadrado y, como decía antes, para mi gusto tiene el tamaño justo. Las cubiertas vienen laminadas con un material plástico matificado, muy suave y agradable al tacto (aunque, si se prefiere, el software permite elegir también una versión brillante). Lo mismo ocurre con las páginas interiores, se pueden pedir brillante o mate. Yo no las definiría como mate porque son hojas de papel fotográfico lustre, de toda la vida; es decir, tienen un pequeño brillo.

Una de las ventajas de Saal es que el álbum no viene con ningún tipo de molesto logotipo que identifique al fabricante (cosa que ocurre en sitios como Blurb o Snappybook, que obligan a pagar un plus para quitar el logo). Lo que sí incluye es un pequeño código de matriz de datos en la contraportada y en la guarda de la última página, imagino que por motivos de producción, para poder “emparejar” la tripa con la cubierta de manera automatizada. No es para nada molesto, es muy pequeño; pero está ahí.

álbum fotográfico Saal

Pasemos al interior: la tripa está hecha de hojas de papel fotográfico contracoladas entre sí, sin un separador rígido. Eso hace que las hojas no sean tan finas como las de un libro, pero tampoco tan gruesas como las de un álbum de toda la vida. Para mí, la principal ventaja que presenta es que podemos maquetar aprovechando todo el pliego (poniendo fotos a doble página), ya que no hay pérdida en el centro, solo un ligero hendido que permite doblar la hoja.

álbum fotográfico Saal

álbum fotográfico Saal

Pero sin duda la gran baza de Saal es que la reproducción del color es fantástica. Nada iguala las copias de laboratorio en color y contraste, no hay impresión digital que consiga un resultado similar (y he probado unas cuantas). La única excepción sería la reproducción fine art, con plotters que utilicen 12 tintas sobre papeles artísticos, pero estamos hablando de otra liga completamente (en calidad y en precio de coste). Aquí no hay tinta sobre el papel, y como decía, la calidad de imagen es muy buena. De hecho, para los “manitas” Saal ofrece la posibilidad de pedir única y exclusivamente la tripa del libro, sin tapas. Si os gusta encuadernar, a mí me parece una opción genial… ahí lo dejo.

Ojo, un detalle importante: mientras maquetamos el álbum debemos indicar en el software que no queremos que se aplique ningún tipo de mejora automática de la imagen. De lo contrario las fotos serán “mejoradas” (horror) con ajustes de color y contraste automáticos.

álbum fotográfico Saal

álbum fotográfico Saal

Otro detalle importante es que el álbum no tiene guardas (si no sabéis qué son las guardas: son las hojas de papel o cartón que se ponen al principio y final de un libro al encuadernarlo, para unir la tapa con la tripa). Las guardas de estos álbumes son la primera y la última hoja de la propia tripa, que van encoladas sobre la cubierta. Una vez más, es importante tener este detalle en cuenta a la hora de diseñar el álbum y dejar las dos primeras y dos últimas hojas del álbum en blanco (a menos que busquemos otro efecto, claro). En mi caso, puse como color de fondo un gris oscuro para “simular” el efecto de una guarda.

álbum fotográfico Saal

El software y el plazo de entrega
El software de Saal para diseñar los álbumes es intuitivo y fácil de usar. No me extenderé aquí en detalle sobre sus funciones y posibilidades, porque creo que no es el lugar adecuado y porque no suelo aplicar prácticamente nada de lo que incluyen las aplicaciones de maquetación: ni plantillas, ni marcos, ni fondos, ni filtros. Me gustan los álbumes donde el protagonismo lo tengan las fotografías. Una vez diseñado el álbum, el proceso de carga de archivos y pago es muy sencillo. El álbum se fabrica en un par de días y normalmente en una semana lo tendréis en casa.

Conclusión
Soy fan de Saal. Esa es mi conclusión :D

No, ahora en serio, creo que tiene muchos puntos a favor: no es caro, la calidad de imagen es impecable (¡no os olvidéis de quitar el ajuste automático de las imágenes!) y la ausencia de logotipo “de serie” se agradece un montón. Permite maquetar a doble página sin miedo a perder imagen, ofrece distintas opciones de acabado por el mismo precio, es relativamente robusto y la caja le da un toque de distinción. En resumen: son álbumes muy sencillos y sin florituras, pero funcionales, con una relación calidad-precio muy buena. Y, si os apetece explorar, en Saal-digital.es tienen una gama de productos mucho más amplia…

Si os puedo resolver alguna duda o pregunta, si queréis más opciones, aquí estoy :)

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